Gustavo Cerati, el regreso de un sueño.


Siempre buscó un sonido único, fue capaz de reinventarse una y otra vez hasta que un día la luz se apagó e inicio el mito, hoy este mito se destruye y da paso al milagro que lo vuelve capaz de desafiar al tiempo. 

Por: Vanessa Rodríguez.

Gritos y aplausos resuenan en el Estadio de la Universidad Simón Bolívar en Caracas Venezuela, todos lo aclaman y él desde lo alto de una tarima ve concretado lo que en su niñez fue un simple juego: ser músico. Ahí estaba él, descolgando de su hombro aquella guitarra roja con negro con la que alguna vez compuso temas como “Té para Tres”, “El temblor” y “Sobredosis de TV”. De pronto eleva su guitarra en señal de agradecimiento mientras que los asistentes gritan haciéndose uno solo, sin más, da media vuelta y baja del escenario, se dirige a su camerino y una vez ahí su cuerpo se hace cada vez más pesado, de pronto una profunda oscuridad lo envuelve, el sueño stereo había iniciado.

Es 29 de octubre del 2014 ha pasado más de un mes desde que Gustavo Cerati despertó del coma en el que estaba desde 2010 lo cual desató la euforia en cientos de fanáticos que exigieron a través de redes sociales la reaparición del músico y así conocer cuál es su estado de salud, sin embargo esto nunca llegó al menos hasta el día hoy.

A unas cuadras del Estadio de River Plate donde en 1997 Soda Stereo ofreciera su último concierto se encuentra la casa de Cerati, la misma que fue testigo de su matrimonio con la chilena Cecilia Amenábar y del crecimiento de sus hijos Benito y Lisa Cerati; la misma que hoy lo esconde de los fanáticos y de la prensa argentina e internacional quienes con sus lentes telefoto intentan burlar el imponente portón verde que resguarda la residencia y que hoy por primera vez se abre de par en par dejando que la luz haga su trabajo e ilumine el pálido cuerpo de Gustavo el cual yace en el sofá y escucha atento su último disco (Fuerza natural) y al mismo tiempo trata de recordar la fórmula exacta para encontrar ese sonido que no se parece a ninguno de sus discos anteriores.

“En fuerza natural el sonido es único no se compara con ningún otro, pero tampoco logró definirlo, en veces desespero y prefiero ver documentales de mi vida, pasaron cuatro años y para mí fue como una noche” comenta Gustavo con gran coherencia despejando la incógnita de que si el accidente cerebro vascular del cual fue víctima hubiese dejado algún tipo de secuela en él.

Al lado del sofá se encuentra una torre de periódicos que su madre Lilian Clark coleccionó desde el 2010 con la esperanza de que cuando su hijo despertará se pusiera rápidamente al tanto de lo  sucedido; en menos de un mes Gustavo se ha convertido en un devorador de periódicos lee una y otra vez las notas periodísticas que van desde el 2010 al 2014 y afirma “Alguna vez escribí la ciudad de la furia y creo que me quedé corto, Argentina sigue siendo esa ciudad donde si te descuidas un momento quienes dicen ser tus amigos o estar de tu lado te rebasan sin importar el dolor que te puedan causar”

— ¿Te han herido Gustavo?

— Claro, en sin fin de veces me han visto caer como una flecha salvaje, me han visto caer entre vuelos fugaces, pero siempre he encontrado esa salida de emergencia que te salva, que nos salva.

— ¿Todo lo relacionas con tú música?

 No, sólo desde que desperté y seguido escucho mis canciones tratando de recordar cuales eran mis pensamientos o las situaciones por las que atravesé y que detonaron esas letras.

A lo lejos, hecho añicos se observa un pliego de papel periódico, se alcanza a leer el encabezado de una nota periodística fechada en 2012 “Argentina se queda sin un pie, Muere Luis Alberto Spinetta”. La música de Spinetta fue la principal influencia para que Gustavo Adrián Cerati Clark un chico que creció en el barrio de Barracas en Buenos Aires pasara de ser un estudiante de publicidad de la universidad de El Salvador a uno de los primeros músicos en decir el rock también puede cantarse en español y puede llevarse a toda América, después de Spinetta otros personaje como el grupo The Police ejercieron influencia sobre Gustavo, Zeta Bosio y Charli Alberti, sin embargo para el líder de Soda Stereo, Spinetta siempre fue un referente trascendental en su carrera.

“Sabés me hubiese gustado asistir al funeral del flaco, es una lástima que las cosas hayan pasado de esa forma, pero cumplí mi sueño de cantar “Bajan” a su lado” dice sin dejar de ver la guitarra que Dante Spinetta (hijo de Luis Alberto Spinetta) le regaló el día en que se enteró que Cerati no estaba muerto, de esta forma  cumplió la voluntad de su padre: entregar la guitarra a su único dueño Gustavo Cerati cuando éste haya despertado.

Gustavo decide encender su televisión y tal parece que la música de Soda Stereo nuevamente se ha puesto de moda, en Mtv se vuelven a escuchar los primeros acordes de “El temblor”, entonces Gustavo recuerda que fue un martes por la tarde el día en que los compuso, se vuelve a ver sentado en la sala de su casa en Barracas y en su mente se escuchan las palabras de su madre

—Gustavito, ¿qué es eso hermoso que tocás?

— “El temblor” mamá.

Y de esta forma en 1985 nace “El temblor” como primer sencillo del álbum “Nada Personal”.
La letra de la canción es clara y firme “Despiértame cuando pase el temblor, despiértame cuando pase el temblor, despiértame”, pero para Gustavo esto no es premonitorio, está consciente que muchos de sus fanáticos lo vieron de esta forma y cada que ocurría un evento telúrico algunas personas corrían a su computadora a bajar una fotografía de él y enmarcarla en frases con tipografía grande y color blanca, 
— ¿Te refieres a los memes?

     —¿A los qué…?

            Memes, así se les conoce a las fotografías que describes con letras blancas en la parte superior e inferior.

      —  Extraños inventos en cuatro años.

         ¿Qué opinión te merecen estos inventos?

              —  Me parecen algo muy gracioso, debo admitir que mi preferido es el que dice que desperté para ver el partido Argentina contra Holanda en el mundial de Brasil, pero éste fue tan aburrido que decidí volver a dormir.

Gustavo es claro cuando dice que no hay gran diferencia con el 2010 existen las mismas enfermedades y los medicamentos para contrarrestarlas siguen siendo los mismos, el conflicto de medio oriente al igual que hace cuatro años sigue cobrando vidas de manera despiadada y los presidentes de las naciones siguen buscando la manera de generar riqueza a costa del pobre; el calentamiento global sigue avanzando y en cuatro años nadie ha logrado revertirlo precisamente porque ese alguien no ha logrado hacer un verdadero trabajo en equipo, pero también admite que han sucedido cosas buenas como el hecho de que los índices de popularidad del  reggaeton hayan disminuido y que la regeneración de órganos sea posible.

En cada respuesta le es inevitable voltear y observar las fotografías de sus hijos y en su rostro se refleja la impotencia que da el saber que esos años jamás regresaran y que lo único que le queda es decir gracias totales por regresar a esta zona de promesas.


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